El día que decidí bajarme la luna por mí misma 🌑
Me susurraron palabras hermosas al oído. Promesas brillantes que danzaban en mi mente y se deslizaban como seda en mis sentidos. Como una cobra hipnotizada, me dejé llevar. Me ofrecieron un mundo de luces bajo la luna, con el mar como testigo y las estrellas jurando lealtad a un sueño. Pero el viento es frío, y se lleva lo efímero. Esas promesas se desvanecieron en su aliento. Aprendí, a la mala, que hay personas que prometen llevarte a las estrellas, pero solo buscan ofrecerte su resplandor a cambio de apagar tu propia luz. Antes pensaba que una estrella fugaz era solo una luz hermosa que temía brillar y se escondía de la realidad; un poco como yo en mis días de ilusión. Hoy sé que no puedes descubrir tu brillo sin aceptar la oscuridad. Cuando más densa es la noche, es cuando el cielo, la luna y las estrellas se vuelven los verdaderos protagonistas. Hoy entiendo la metáfora: No le puedes regalar estrellas a quien le teme a la oscuridad. Me cansé. Me cansé de esperar que las promesas v...